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Como todos los años y a partir del 21 de septiembre - cuando se produce en nuestro hemisferio sur lo que se denomina equinoccio de primavera - las noches comienzan a acortarse y el día va ganando protagonismo. La fuerza del Sol comienza a desplegar todo su poder y lentamente va dejando atrás los días más fríos de invierno.
Por consecuencia se produce un alza en las temperaturas que incide directamente sobre el manto niveo que cubre las montanas modificándolo durante el transcurso del día. Las altas temperaturas del medio día en adelante, con valores superiores a los cero grado, hacen que la nieve se derrita rápidamente adquiriendo una consistencia con un alto contenido de agua, denominada vulgarmente Nieve Sopa. Por la noche el efecto se invierte, por las temperaturas bajo cero y la nieve se congela. Por la mañana temprano nos encontramos con una nieve muy dura y a medida que avanza el día el proceso se repite. Este tipo de nieve se denomina Primavera. Existe un momento del día cuando la superficie de las pistas comienza a ablandarse lo que hace que esquiar en este tipo de nieve sea un verdadero placer, sobre todo en los fuera de pista dado que el manto niveo esta lo suficientemente sólido para soportar el peso de un esquiador sin romperse y al mismo tiempo su superficie recién derretida nos permite deslizarnos fácilmente. Es un buen momento de la temporada para que un esquiador de un nivel intermedio pueda disfrutar de ciertos lugares de la montaña que durante el resto del invierno parecerían pertenecer exclusivamente a los mas experimentados. Esto si, es imperativo incursionar estos fuera de pista siempre acompañados por un instructor y/o guía de montaña ya que también es cierto que es un momento donde nos podemos encontrar con situaciones de riesgo naturales propias de esta época de la temporada tales como desprendimiento de avalanchas o rotura de superficies de nieve que cubren arroyos subterráneos que corren con un caudal importante de agua debido al deshielo. Teniendo en cuenta ciertos factores tales como temperatura y nubosidad podemos determinar el momento indicado del día para disfrutar de las bondades de la nieve primavera. Normalmente vamos a encontrar las condiciones ideales entre las 10 de la mañana y la 1 de la tarde. Después de este horario y sobre todo en las pistas que están expuestas al norte la nieve se pone muy blanda y pesada haciéndola difícil de esquiar. Para los amantes del snowboard estas condiciones no les afecta de la misma manera ya que sus tablas se adaptan mejor a este tipo de nieve. Por eso si sos un esquiador de nivel intermedio o avanzado, no podes perderte una buena bajada en nieve de primavera*. Por supuesto, recordando siempre que si vas a hacer un fuera de pista **será lo más recomendable acompañarte por un profesional de la montaña para que tu experiencia sea lo más placentera y segura***.
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